LA MEDITACIÓN EN EL TAOISMO

El término meditación procede del latín y significa pensar sobreContemplación o contemplación pensativa; el sistema taoísta difiere ligeramente de este sentido del término en Occidente.

El maestro Chuang Tse llamaba ayuno mental a la meditación, a la que sencillamente los chinos llaman sentarse en quietud sin hacer nada. Al igual que el ayuno físico purifica las esencias del cuerpo, así el ayuno mental o meditación purifica la mente y restablece los poderes originales del espíritu, eliminando todos los pensamientos que distraen y todas las emociones que perturban laContemplación mente.

Así el maestro Tian llama a la meditación “limpiar el polvo del espejo de la mente, para que vuelva a reflejar como el primer día”.

Tanto en el ayuno físico como en el mental, los procesos de limpieza y purificación son automáticos, pero la condición necesaria para activar este proceso de rejuvenecimiento es vaciar el cuerpo y la mente durante un número determinado de minutos al día.

Sentarse en silencio, en una habitación limpia y tranquila, con la espalda bien derecha, detener toda actividad mental, conservar la energía espiritual y fijar el pensamiento.

Los ojos ligeramente cerrados, pero permitiendo que entre algo de luz, para atraer la energía del Yang (con los ojos cerrados sería la energía del Yin). Con la mirada hacia la nariz: los ojos miran la nariz, la nariz mira el Corazón, el Corazón mira el Tan Tien.

Sin prestar atención a los ruidos exteriores, concentrar el espíritu en el interior.

Poned la punta de la lengua en la base de los dientes superiores, empujando sobre el paladar, para unir los canales de Control y Función.

Colocar las manos en la posición taoísta, la punta del pulgar derecho debe presionar la palma izquierda, y el pulgar izquierdo la palma del derecho, laSello taoísta mano derecha coge el pulgar izquierdo, y la mano izquierda, coge la mano derecha, para unir los canales del Yin y el Yang, las manos forman el símbolo del Yin y el Yang. Esta posición de las manos es para el hombre, para la mujer la mano izquierda, coge el pulgar derecho, y la mano derecha coge a la izquierda. Ya que los canales Yin y Yang en el hombre son contrarios al de la mujer.

A partir de aquí, respirar con el Tan Tien muy lentamente y sentir la respiración, pero no como un sentido, sino como un sentimiento.

Mantenerse en este estado al menos 20 minutos, aunque el Maestro aconseja al menos 2 horas.

¿Por qué se han de intercambiar la posición de las manos entre el hombre y la mujer en la meditación taoísta?

El hombre es Yang y la mujer es Yin.

La mano izquierda del hombre es Yang y la mano derecha de la mujer es Yang.

El Yang envuelve al Yin.

El Yang esta en el exterior y el Yin en el interior.

Por eso la mano izquierda del hombre envuelve la mano derecha y es a la inversa en la mujer.

Ma Tan-Yang y Sun Pu-erh preguntaron sobre la meditación.

Wang Chung-Yang dijo:

“En la meditación todos los pensamientos deben cesar. Cuando el ego está muerto, el espíritu emerge. Cuando te sientes, hazlo sobre un cojín. Suéltate la ropa. A la hora del tzu [11.00 p.m.- 01.00 a.m.], cruza las piernas con suavidad y siéntate de cara al este. Junta las manos y ponlas delante del cuerpo. La espalda debe estar recta. Aprieta los dientes y traga saliva. Coloca la lengua sobre el paladar. Debes escuchar en alerta, pero sin estar unido a los sonidos. Deja que caigan los párpados, pero no cierres los ojos. Concéntrate en la luz que ves delante de ti y concéntrate en el Tan Tien inferior. En la meditación es muy importante dejar de pensar. Si surgen pensamientos, el espíritu no será puro y tus esfuerzos por cultivarte no te llevarán a nada. Además, deberías apartarte de todo sentimiento. En cuanto surgen los sentimientos, el corazón no está tranquilo y el logro del Tao es imposible”.

"Siéntate en un cojín y podrás estar sentado mucho tiempo sin sentirte fatigado", siguió diciendo Wang Chung-Yang.

"Suelta la ropa para que el movimiento de la energía interna no se vea limitado. La hora del tzu es cuando aparece el primer rayo del Yang. Debes ponerte de cara al este porque el aliento de la vida fluye desde el este a la hora del primer Yang. Reúne las manos en el símbolo del Tai-Chi, porque simboliza la vacuidad de la forma. Siéntate con la espalda recta, porque sólo con una columna vertical puede ascender la energía hasta la cabeza. Cierra la boca y pon la lengua sobre el paladar para que la energía interna no pueda disiparse. El oído está relacionado con la energía generativa. Si quedas conectado al sonido, disiparás esa energía. No cierres los ojos, pues dejan que la luz que entra brille en tu espíritu. Si cierras los ojos, el espíritu se verá oscurecido. Si los abres demasiado, el espíritu escapará. Por tanto, debes bajar los párpados, pero sin cerrarlos. Concéntrate en el Tan Tien como si reflejara la luz de tus ojos en él, pues aquí está el misterio de todas las cosas. Reduce el habla, pues así se conserva una energía vital. Da descanso a tus oídos, pues así se conserva la energía generadora. Disuelve los pensamientos para conservar la energía espiritual. Cuando todas estas energías ya no se disipen, alcanzarás la inmortalidad".

Ma Tan-Yang y Sun Pu-erh dieron las gracias a Wang Chung-Yang por sus instrucciones. Éste añadió:

“Permanecer en el camino del Tao requiere disciplina. Hay que tomarse este conocimiento en serio y practicarlo en todo momento, de otra manera, aunque sepáis lo que hay que hacer, nada obtendréis”.

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