TAO TE CHING

Lao Zi, fundador del Taoísmo religioso, vivió aproximadamente seis siglos antes de la era cristiana. Su escrito el Tao Te King es el primer libro sagrado del Taoísmo y ha sido el segundo libro más publicado en el mundo después de la Biblia.

El texto más antiguo (300 a. C.) del Tao Te King, escrito en láminas de bambú y descubierto en 1993.

 

CAPITULO 1

El Tao se puede explicar, pero la palabra no puede sustituir el Tao eterno;

el nombre se puede decir, pero no corresponde a la realidad del Tao.

La Nada, es el principio del Cielo y la Tierra;

el Haber, es la madre de los diez mil seres del Universo.

Cuando se consigue el estado de Nada se puede observar la Maravilla del Tao;

cuando se obtiene el estado de Haber se puede observar el Dominio del Tao.

La Nada y el Haber, provienen de la misma fuente

pero han tenido diferentes nombres,

el origen de la Nada y el Haber se llama Profundidad.

Más allá de la Profundidad se hallará a la puerta del Tao

que es toda la Maravilla del Universo.

CAPITULO 2

La vida de cada individuo tiene el Te, la capacidad del Te origen el Tao.

El Tao para los diez mil seres, parecer nada y haber. Dice haber, pero no se puede ver ni tocar; dice nada, pero se puede reflejar su existencia por los indicios del mundo. Dice nada, es que él es invisible; dice haber, porque todos los diez mil seres se produjeron por él. Él es como el palacio imperial y el monte tan profundo y de largo alcance, además es como está cubierto por el humo y las nubes. Pero entre cuales, podemos conocer su espíritu. Su espíritu es tan verdadero y existe la información.

Desde ahora hasta la antigüedad, su existencia es eterna. Es como el padre de todos los diez mil seres. ¿Cómo sé el estado del padre? Por atravesar la antigüedad y actuar.

CAPITULO 22

A través de la resistencia se puede mantener el bienestar, con la torcedura se puede realizar el enderezamiento; a través de lo bajo se puede lograr lo lleno para ganar más; a través de lo viejo se puede producir lo nuevo; a través de lo poco se puede conseguir todo; a través de mucho se queda perplejo.

Por esto los gobernantes antiguos siempre insistieron en la integridad.

CAPITULO 34

(...),es como el agua que se puede desarrollar por dos senderos contrarios a la vez. Por eso los diez mil seres apoyados en él, pueden vivir libremente según su norma sin negarse a aceptarlo, aunque el Tao tiene el mérito supremo, nunca quiere aprovecharlo, pareciendo que los diez mil seres se producen solos.

Él ama a todos los diez mil seres pero sin dominarlos, así que se puede decir de él que es insignificante; también los seres siempre pertenecen a él, pero no se ha apropiado de ellos y por eso es que se puede hablar de su grandiosidad. A pesar de no situarse en lo grandioso de todo, realmente ha estado en la cumbre del universo.

CAPITULO 67

Tengo tres tesoros que preservo y con los que persisto.

El primero es la misericordia;

el segundo, la sobriedad;

el tercero es no atreverme por la subjetividad a estar delante de la naturaleza.

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